Siglo XX
Hasta nuestros días
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  Ya a comienzos del siglo XX disponemos de alguna foto acerca del estado del castillo, en concreto el cronista Layna Serrano para su primera edición de «Castillos de Guadalajara» realizó varias en el año 1932 durante la II República. En todas ellas, vistas la mayoría en la sección «estructura» del castillo, se puede apreciar el calamitoso y ruinoso estado en el que se encontraba. Hoy en día los originales se encuentran en la Diputación de Guadalajara, (CEFIHGU), al igual que la colección del fotógrafo Jaramillo, a la que agradecemos su puesta a disposición.

  En el final del verano de 1936 transcurre el último episodio bélico acontecido en las cercanías del castillo: la sangrienta Guerra Civil Española. Tras la rebelión del 18 de julio, esta zona permanecería a la espera de lo que sucedía en el resto del país pero ya a principios de agosto empiezan a entrar en Sigüenza  las primeras columnas milicianas procedentes de Madrid, Alcalá y Guadalajara, en concreto una columna de la CNT-FAI, horas después llega una columna comunista: el batallón «Pasionaria» y días más tarde vendrán miembros de la JSU y una columna de ferroviarios de la UGT y miembros del POUM. Durante 3 meses hubo lucha por los alrededores: desde principios de agosto al 15 de octubre cuando cayó la catedral, último reducto republicano, en poder de las tropas nacionales.

  El coronel nacional García Escamez comandará las tres columnas que procedentes de Soria intentarán unirse a las fuerzas nacionales provenientes de Zaragoza. La primera columna avanzará desde Atienza, en poder nacional desde el principio de la Guerra, hasta Jadraque y Huérmeces. La segunda avanzará desde Barahona hasta Sigüenza por Paredes, Riba de Santiuste, Imón, y la tercera desde Medinaceli hasta Mojares y Alcuneza.  

Mapa de las operaciones en esta fase. "Sangre en la Alcarrial Guerra en Sigüenza" José Mª Manrique

  Los milicianos republicanos harán varias intentonas de conquistar Atienza de manera infructuosa en agosto y al parecer nuestro castillo de la Riba de Santiuste es el objetivo en dos arremetidas republicanas: el día 21 de agosto y el 28 de agosto. No está nada claro qué sucedió en esas fechas, hasta las mismas son problemáticas. Necesitamos a alguien que nos ayude a despejar esta niebla de guerra que oculta estos sucesos. Nuestras fuentes son varias y a la vez también poco esclarecedoras: Marcos Nieto en la web de historia de Sigüenza Histgüeb, José María Manrique en: «Sangre en la Alcarria», el médico anarquista Pedro Vallina en: «Los rojos ocupan Sigüenza», Jaime Despree en «La batalla de Sigüenza diario de guerra, 14 de julio, 16 de octubre de 1936 » y «Mi guerra de España» de Mika Etxebehere. Vamos a aventurarnos en esclarecer dichas operaciones:

Columna de García Escámez en movimiento "Sangre en la Alcarria" José Mª Manrique.

VIERNES 21 DE AGOSTO

 Tras una fallida incursión republicana a Atienza realizada el día 18, se produce según Jaime Despree (José María Manrique casi no la contempla), un ataque contra la Riba, ocupada días antes por el ejército nacional (no sabemos el día). Las tropas republicanas están compuestas por jóvenes socialistas de la J.S.U., ferroviarios, comunistas del batallón «Pasionaria» y troskistas del P.O.U.M, todos ellos comandados por Martínez de Aragón. Al parecer llevan una pieza de artillería del 7 1/2 y una ametralladora. No sabemos si también les acompañan dos camiones reforzados con blindaje artesanal, los llamados «tiznaos» en la Guerra Civil.

  Despree dice que los republicanos llegan hasta cerca del castillo, incluso puede que ocuparan el pueblo de la Riba, pero que se tienen que retirar desordenadamente no se sabe si por la llegada por la carretera de Sienes de un grupo de requetés provenientes de Alcolea del Pinar, por un ataque aéreo nacional proveniente de aviones del aeródromo de Barahona, o por ambas cosas. Yo añado que también por su falta de entrenamiento militar y por las primeras bajas en sus filas, ya que añade Despree que se produjeron dos bajas y dos heridos algunos de los cuales falleció en el traslado al hospital. Resultó alcanzada de un tiro en un brazo una chica anarquista de 15 años hija de un minero de Almadén con la que tenía muy buena relación Pedro Vallina. No está claro si fue en este ataque, en el anterior que hubo en Atienza o en el siguiente del día 28 cuando murió cerca de Imón, Hipólito Etxhebehere, marido de Mika Feldman o Exthebehere «la capitana», autora de «mi guerra en España» mientras comandaba a los integrantes del P.O.U.M.

  Hay constantes imprecisiones sobre fechas y lugares en el testimonio tanto de Mika Feldman (estuvo hospitalizada en esos días tan funestos para ella debido a una infección en la garganta) como al del médico Pedro Vallina, ya que no se sabe si estuvo en dicha operación o si se la contó su amigo el periodista anarquista Mauro Bajatierra.

VIERNES 28 DE AGOSTO

  José Mº Manrique en «Sangre en la Alcarria» nos comenta que en este día la Agrupación Occidental nacional inicia un avance de unos 15 km. de profundidad ocupando varios pueblos de la zona y el castillo de la Riba de Santiuste (¿pero no lo habían tomado ya los nacionales hace días?), éste último bajo fuego de cañón y ametralladora que causan dos muertos y tres heridos. Tenemos un recorte del períodico soriano «El avisador numantino» en donde se nos dice que falleció en el Hospital Provincial de Soria, el guardia civil Abel Martín Monleón a causa de una herida de metralla en la cabeza en la defensa del castillo (¿en este día o en la ofensiva del 21?).

  El ataque continúa el sábado 29 y es atacado el castillo (se ve que ya había sido conquistado por los nacionales) con artillería republicana y 3 aviones. También es atacado con varios camiones blindados artesanales, los llamados «tiznaos» en la Guerra Civil, en concreto Manrique nos dice que eran los camiones nº 6 y 8 de «hierros de Madrid», de la C.N.T. Una pieza nacional a cargo del capitán Muntadas, un cañón Schneider del 70/16, avería uno de los tiznaos y mueren 10 de sus 12 ocupantes, perdiendo los brazos una miliciana (¿la niña de 15 años de la que hablábamos en el ataque del 21?). Según Pedro Vallina, los camiones se encontraron con una obstrucción y sufrieron el fuego de la artillería contraria que los inutilizaron y que hicieron que los republicanos volaran con dinamita los mismos. Mauro Bajatierra nos dice que en una avanzadilla frente al castillo los nacionales perdieron una ametralladora y tuvieron 32 muertos y 16 desertores, aunque Manrique indica que es una exageración.

  Jaime Despree dice que en este día (28 ) lo que es atacada es la localidad cercana de Imón, por parte de los republicanos. Llegan sobre las 3 de la tarde, se despliegan por los cerros próximos y cuentan con alguna pieza de artillería y algún blindado artesanal (los tiznaos). Las operaciones militares duran todo el día y por la noche los milicianos reciben la orden de subir a los camiones y volver a Sigüenza. Vallina nos comenta que se tuvieron que ir al arreciar los disparos de la artillería contraria.

  Marcos Nieto en Histgüeb nos narra que estuvo hablando con un superviviente de dicha incursión republicana y nos dice que: «una avanzadilla nacionalista situada en el castillo de La Riba, dotada de una pieza de artillería de escaso calibre, abrió fuego contra la columna motorizada que había escogido la ruta de La Riba, impactando por casualidad al tercer disparo en el motor de uno de los tanques (en realidad camiones blindados según mi relator) averiándolo y provocando una retirada apresurada de las fuerzas atacantes».

  Como hemos visto hay diversas opiniones acerca de los sucesos ocurridos en esos días de agosto. Necesitaríamos una ayuda definitiva para poder desentrañar toda la madeja de los acontecimientos.

  Ya no se vuelve a mencionar ninguna operación militar en las cercanías de la Riba de Santiuste durante la Guerra Civil.

  La Riba de Santiuste permanecerá en la zona controlada por el bando nacional hasta la finalización de la Guerra, sin ningún otro suceso que señalar. En marzo de 1937 y durante la batalla de Guadalajara, toda la comarca fue zona de concentración de las tropas italianas que tomaron parte en ella.

  El castillo ha sido siempre propiedad del obispo de Sigüenza, pero no obstante no se sabe en qué momento recayó la titularidad en el Estado, ¿fue con ocasión de las desamortizaciones del siglo XIX, una venta posterior…?. 

  Excursiones, hubo diversas, como podemos ver en estos antiguos folletos de la Asociación Española de Amigos de los Castillos:

  El caso es que el castillo de La Riba y otros seis de la provincia fueron adjudicados por un valor total de 3,5 millones de pesetas en una subasta pública en el año 1972. El corresponsal de «La Vanguardia Española» en Guadalajara, Luis Monje Ciruelo, informaba en esas fechas de los pormenores de la histórica cita celebrada en la Delegación de Hacienda: «La sesión del Patrimonio del Estado sacó a subasta las ruinosas fortalezas medievales construidas entre los siglos XIII y XV de Arbeteta, Establés, Alcolea de las Peñas, Galve de Sorbe, Valfermoso de Tajuña, Riba de Santiuste y Beleña de Sorbe y la afluencia de postores ha sido extraordinaria». Más de 70, entre ellos extranjeros, según Monje, concurrieron en la puja (Galvedesorbe.com). Cuatro de los siete castillos licitados acabaron en manos de propietarios catalanes, y uno de ellos, Carlos Junquera de Miguel se hizo con el de la Riba y con el de Galve de Sorbe. El precio de salida de la subasta del 7 de febrero de 1972 fue 50.000 pesetas, llegando a las 670.000.  Poco tiempo después se vendió al padre del actual propietario, el cual procedió a una intensa reconstrucción que hemos desarrollado anteriormente en el apartado «estructura» de esta página web. Para ella contrató a diversos habitantes del pueblo que le ayudaron en tan inmensa labor, apuntalando y recreciendo los lienzos exteriores y rehabilitando el interior como vivienda. Al parecer tal labor de reconstrucción también la llevaron a cabo, en los veranos, miembros de «Nueva Acrópolis».

  Durante una época el padre del actual propietario se lo cedió como vivienda a un tal Tony Chao del que hablaremos más adelante en la sección de fenómenos paranormales. También, al parecer, hubo actividad en el castillo de la asociación cultural para unos y secta para otros «Nueva Acrópolis» y se comenta que dentro del castillo se practicaba el tiro con armas de fuego. Hubo varias denuncias a esta organización, en especial el periodista Pepe Rodríguez de la revista Tiempo fue uno de los denunciantes. En la revista del 13 de mayo de 1985 este periodista denuncia la tenencia ilícita de armas diversas en el castillo y el carácter de secta de dicha organización.

 

Armas que había en el castillo según la revista Tiempo

  Al abandonar el castillo Tony Chao, diversos vándalos y gamberros rompieron la cadena que cerraba el castillo y lo ocuparon, quemando una parte de él y llenándolo todo de basura. Actualmente el castillo tiene tapiada con un muro la puerta de entrada para evitar que la gente produzca destrozos y llene todo de desperdicios. A pesar de ello el visitante del fin de semana y diversos colegios, suben hasta la entrada principal para contemplar las magníficas vistas de la comarca y la mole impresionante del castillo.

  Por decreto 109/1992 de 23 de junio, se declaró bien de interés cultural con la categoría de Monumento, a la vista de los informes y datos técnicos manejados por la Consejería de Educación y Cultura de la Junta de Comunidades de Castilla La-Mancha, conforme a las prescripciones establecidas por la normativa vigente sobre Patrimonio Histórico.